Abeja solitaria que no sabe del orden de la colmena
ni tampoco de sus colapsos
que solo vive para el sexo
el de las flores
y el que le dio vida
No sabe del violento aguijón
no precisa
pues lo suyo es pasar desapercibida
no producir nada
solo propiciar vida



Abeja solitaria
Uno siempre imagina a las abejas en verdes prados llenos de flores, pero se da la circunstancia que donde más variedad de abejas hay es en los lugares áridos. Estas suelen ser abejas solitarias, sin colmena, y cuyos breves ciclos vitales están estrechamente ligados a las limitadas floraciones que son precedidas de las escasas épocas de lluvia.
Es por eso que la mayor variedad de endemismos de estas abejas solitarias se concentran en las islas orientales, las más áridas, y se espera que con el tiempo se sigan descubriendo más especies.



